Apanás: 58 años impulsando la generación hidroeléctrica y seguridad alimenticia de Nicaragua

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Apanás es el primer lago artificial en Nicaragua y el tercero más grande del país. Foto: Cortesía

 

Rodeado de montañas y neblina, de paisajes pintorescos, aguas calmas e islotes, el Lago Apanás ubicado en el departamento de Jinotega, es una de las más grandes e importantes creaciones del siglo XX en Nicaragua y Centroamérica.

Todo inició el lunes 9 de marzo de 1964, cuando las corrientes de diversos ríos, entre ellos, el Jigüina, Mancotal y Tuma comenzaron a dar vida al nuevo lago artificial para la generación hidroeléctrica en el país. Desde ese entonces el paisaje de la ciudad de Jinotega y la geografía de Nicaragua cambió por completo.

Con un embalse (lago) de 54 km² y una extensión de 620 km² aproximadamente, Apanás es la principal fuente de agua para la generación hidroeléctrica y las actividades agrícolas de unos 15 mil productores de hortalizas, café, arroz y otros productos que consumen las familias nicaragüenses e incluso de exportación.

Tras el nacimiento de Apanás, Nicaragua puso en marcha su primera planta hidroeléctrica, la Centro América (PCA), que inició sus operaciones de pruebas con la primera unidad de 25 MW (megavatios) a finales de ese mismo año y en 1965 incorporó su segunda unidad también de 25 MW, iniciando operaciones comerciales en marzo de 1965.

Creación del Lago Apanás, marzo 1964.

En 1972 se suma a la generación de energía, la Planta Hidroeléctrica Carlos Fonseca (antes Santa Bárbara), con una capacidad instalada de 50 MW y ubicada en el departamento de Matagalpa. Posterior, en el 2015 bajo el liderazgo del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional (GRUN) entra a operar en Jinotega la Planta Hidroeléctrica Larreynaga de 17 MW.

Estas tres plantas hidroeléctricas que juntas totalizan 117 MW de potencia instalada, aportan entre el 12 y 13% de la demanda máxima del país y son administradas por la Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL). Su construcción en cascada, garantiza que las mismas aguas turbinadas en la Centro América, sean turbinadas por Larreynaga y la Carlos Fonseca.

Apanás y su importancia para la Seguridad Alimentaria Nacional

Se estima que el 60% de la hortaliza que se consume en Nicaragua se cultiva a orillas de este lago artificial. Los agricultores de la zona abastecen los principales mercados y supermercados del país, así como en restaurantes y comercios vinculados a la alimentación que adquieren lechugas, repollos, tomates, chiltomas, cebollas, entre otros productos provenientes Apanás, sin obviar la pesca y la producción de arroz y ganadería en el Valle de Sébaco.

El Lago es una fuente de ingresos para miles de personas ubicadas en su alrededor

Apanás hoy alberga una gran biodiversidad y es sitio de anidación de aves migratorias durante algunos meses del año. Por ello, en 2001 fue declarado Humedal de Importancia Internacional o sitio Ramsar.

Además, es el reservorio estratégico de mayor importancia nacional, no solo porque de ahí depende la generación hidroeléctrica, sino porque, es aquí donde nace la cuenca más grande del país, la que se une con el Rio Viejo, pasa por el Lago de Managua (Xolotlán), posterior al Lago Cocibolca por medio del Río Tipitapa y va a terminar al Océano Atlántico a través del Río San Juan.

Acciones para su conservación

Desde el 2007 tras el retorno del Gobierno Sandinista, ENEL inició a intervenir en la problemática que amenazaba con limitar el recurso hídrico de Apanás, cuya desforestación anual era de 1,110 hectáreas de bosques. Para ello, se contribuye en la conservación y uso sostenible de su humedal, mediante un plan de acción sostenible centrado en ayudar a los productores a mejorar sus ingresos económicos, aplicar mejores prácticas agrícolas y generar hortalizas más saludables para el consumidor final.

Parte de esos esfuerzos es el Mecanismo de Compensación por Servicios Ambientales MECSA (2018-2021), por medio del que ENEL garantiza la reforestación, protección y conservación de aproximadamente 3 mil 200 manzanas. En el 2021, la Empresa estableció más de 560 convenios con productores que realizan servicios ambientales. Asimismo, junto al MARENA ha apoyado la acreditación e incorporación al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) a más de 40 Reservas Silvestres Privadas.

Sumado a esto, ENEL ejecuta instalación de viveros, jornadas de reforestación y una fuerte campaña de concientización a través de los medios de comunicación, para garantizar la preservación del agua que, si bien es producto del Ciclo Hidrológico, para la Empresa también tiene un valor económico, porque hay que embalsarla, protegerla, conservarla y hacer uso sostenido de ella.