A 57 años del nacimiento del primer lago artificial en Nicaragua: Apanás

El Lago de Apanás nació el 9 de marzo de 1964

 

Publicado: 23 de Marzo 2021

 

“Nace un nuevo lago en la Tierra de los Lagos”, destacaban los titulares de los diarios de 1964, cuando el 9 de marzo de ese año, los ríos Tuma, Jigüina y Mancotal comenzaban a dar vida al nuevo lago para la generación de energía hidroeléctrica, proyecto ejecutado por la Empresa Nacional de Luz y Fuerza (ENALUF), hoy Empresa Nicaragüense de Electricidad (ENEL).

 

Apanás está ubicado en el Departamento de Jinotega, a 5 Kilómetros al norte de la cabecera departamental. Tiene una extensión de 620 Km² aproximadamente y su embalse o lago artificial tiene un area de 54 km2, con capacidad de almacenamiento de 440 millones de metros cúbicos de agua para la generación hidroeléctrica del país. Su profundidad promedio y máxima es de 20 y 50 metros respectivamente.

 

Pero, para llegar a lo que hoy es Apanás, el reservorio estratégico de mayor importancia nacional, se transformó la geografía de la zona y se realizaron obras de ingeniería nunca antes vistas en el país y en las que intervinieron empresas de reputación internacional, como Electroconsult, Grands Travaux de Marselle, Columbus Latinoamericana de Construcciones, por mencionar algunas.

 

 

Construcción del Vertedero Morning Glory, 1960

Parte de esas obras de ingeniería fueron, la construcción de diques en el sector de Asturias y El Cacao, la Presa Mancotal, túneles de desvíos, túneles de conducción, la Casa de Máquinas, el Vertedero Mornig Glory, tuberías forzadas, compuertas, Subestaciones, líneas de transmisión, entre otras obras civiles. El lago Apanás inició a llenar o crecer el 9 de marzo de 1964 con una programación de 8.9 centímetros por día, señalaban los periodistas de la época.

 

Fue a finales de ese mismo año que la Planta Hidroeléctrica Centro América (PCA) inició sus operaciones de prueba con la primera unidad de 25 Megavatios (MW). La segunda unidad también de 25MW entró en operaciones de pruebas al siguiente año, sin embargo, los dos generadores comenzaron a operar comercialmente el 18 de marzo de 1965.

 

Desde entonces las aguas de Apanás generan energía hidroeléctrica en el país, cuya generación creció con la puesta en operación de la Planta Hidroeléctrica Carlos Fonseca a finales de 1972, con una capacidad de generación de 50 MW, y la Planta Larreynaga en el 2015 con una capacidad instalada de 17 MW. Es decir, las aguas de Apanás que son turbinadas en la Planta Centro América, luego en la Planta Larreynaga y posterior en la Planta Carlos Fonseca generan actualmente 117MW, los que son aportados al Sistema Interconectado Nacional (SIN) para llevar el servicio de energía eléctrica a las familias nicaragüenses.

 

Además de la generación hidroeléctrica, con Apanás también nacieron otros beneficios como los bellos paisajes y hábitat natural de especies de flora y fauna acuática, hasta el punto de ser declarado Humedal de Importancia Internacional (Sitio RAMSAR) en el año 2001. Asimismo, es la principal fuente de ingresos y vida para las comunidades aledañas y todos los productores ubicados en su cuenca y a lo largo del Río Viejo, entre ellos los productores de arroz, hortalizas, ganadería y demás productos de consumo nacional y de exportación.

 

La construcción y conservación del Lago Apanás, liderada por una Empresa Estatal (ENALUF hoy ENEL), es muestra del compromiso de un país que quiere caminar con firmeza y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes. Ya son 57 años impulsando el desarrollo y progreso del país.

 

 

 

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